Wednesday, June 21, 2017

Cucurbitáceas

(jorge etcheverry arcaya)


Dejemos que nuestros zarcillos invadan todo hueco o rendija permisibles—que nuestra clase existencia sea la que cubra todos esos promontorios y anfractuosidades—que nunca haya algo heterogéneo entre nosotros—la igualdad eliminará la necesidad espejos
No, que nuestra amplia variedad dentro de lo mismo, que nuestra inacabable reserva de matices se resuelva en la diversificación de nuestro papel. Las más diversas instancias vitales se verán beneficiadas y  es a través de acciones como ésta que se facilita el control y dominio sobre los otros
El diálogo de las formas de vida se desarrolla desde las capas atmosféricas hasta la ínfima molécula al interior de la probeta del científico, Qué, desde la grotesca forma del universo hasta el nivel subatómico

II
Así como nos desvestimos en las ventanas  o nos tapamos de pies a cabeza en los antros religiosos de la más variada arquitectura. Debemos abandonar el traje ficticio de todas esas miradas ansiosas que se quisieran manos—que nos desgarran la carne de los huesos casi. Mi abuela decía “la gordura es parte de la hermosura”—dicen las niñas, y el diálogo esta vez podría haber sido ubicado en café que me quedaba bastante cerca, que a ellos les quedaba lejos, pero que debido a las sofisticaciones de una tecnología recién armada allí en la oficina del lado con partes de hardware y logiciales provenientes de distantes proveedores que se ignoran mutuamente
Eso les permitía que pudieran aislar y amplificar ese hilo de los demás infinitos casi hilos de emisiones que cubren toda, casi toda la ciudad, qué digo, el mundo entero—aunque en realidad estamos mintiendo cuando personificamos, a lo mejor ahora hasta se trata de máquinas
--no dejemos que los delirios de persecución, las paranoias, nos vayan comiendo el poco seso que nos va quedando. La persecuta antaño se desplegaba cuando a veces en un café como este y si se quiere exagerando un poco como jóvenes que ´éramos, casi muchachos, nos dejábamos llevar por esas tantas posibilidades atroces, expresadas con un lenguaje rápido, muy coloquial, muy urbano, que no obstante no lograba pro0porcionar amparo contra los tentáculos, enredaderas o ramificaciones de un destino aciago que se llevó a muchos de nosotros

III

No te detengas a pensar ni por un momento. Ese invento de la Madre Naturaleza no te ha traído más que problemas, sinsabores. Nuestros antepasados de colas prensiles se paseaban en la cúpula de las forestas, calmos y gráciles. Seamos como águilas, mejor, como cualquier cosa que se agota en la mirada que hace el inventario, en los músculos dóciles y rápidos en el garre de la presa. Esta otra cosa que nos pusieron adentro de la cabeza jode todo el asunto de la vida. Todo esto se puede concebir y de hecho esto hacemos como una gigantesca planta—he oído o leído en alguna parte que hay un árbol así, el más antiguo del mundo, que parece un bosque pero que en realidad es el mismo árbol que echa brotes—sus ramificaciones en esta otra metáfora si insinúan insidiosas y echan brotes incluso en las circunstancias menos propicias, más desfavorables—la ductibilidad de los tejidos no deja de asombrarnos

Soles rojos y negros se arremolinan sobre nuestras cabezas y estómagos concretos. Un coro de voces femeninas se alza desde los pantanos. Los ángeles abandonan sus nidos. En lo profundo de la noche que nos ampara se incuba un dragón de fuego
Una bandada de murciélagos oscurece por un momento la gestación de estas páginas. Una figura vagamente sacerdotal avanza por una calle que brota desde el centro mismo de los sueños. Niñas jóvenes danzan en círculo, palomas levantan el vuelo

Todos tenemos nuestras historias
Problemas personales
Nacimos por ahí alguna vez
Tuvimos progenitores
La pasamos del uno
O como las verenjenas
Como se dice en Chile
Somos feos o bonitos
Mal que mal a todos
Nos han pasado cosas muy interesantes
Y otras muy fomes
Algunos tuvimos que salir abriendo
De nuestro dulce país natal
Para venir a pasar pellejerías
En una tierra extraña
Aunque a la postre nos haya ido de lo más bien
Entonces, no me encebollen los versos
O sí estamos enfermos
O nos vamos a morir
Poetas
No nos pongamos alharacos


Sunday, June 11, 2017

A MANERA DE PRÓLOGO

Prólogo de "Canadografía", una antología de narración latino canadiense, publicada recientemente por Montecristo/Cartonero en Chile, de la que soy editor

Canadá celebra 150 años de existencia independiente en 2017. Se puede decir que la literatura latina en el país ha estado presente en los últimos 45 años. Fue a inicios o mediados de los setenta que esta literatura se inició como tal, con algunos precedentes y básicamente debido a los exilios resultantes de golpes militares, luchas revolucionarias abortadas u otras disidencias. La escritura latina en Canadá ha ido creciendo, se ha diversificado, podríamos decir reciclado y ha ido logrando mayor reconocimiento. Esto último está sujeto al crecimiento de la población de habla hispana, actualmente el tercer idioma no oficial hablado en el país, cuyas lenguas oficiales son el inglés y el francés. A eso se suma el interés que despierta América Latina en sus aspectos históricos y culturales, además de su creciente cercanía con Canadá en lo que respecta a la integración económica en el marco de una subglobalización regional. Los vínculos son mayores con Quebec, la provincia francófona, dadas las afinidades culturales e idiomáticas entre la cultura francesa, incluso la francoamericana, y la latinoamericana. En Montreal, la ciudad más grande de la provincia de Quebec, hubo y hay participación y temática latina en la industria cinematográfica y el teatro, y con cierta frecuencia se publican a autores de origen latino. La abundante presencia chilena en la literatura canadiense escrita en español, o castellanógrafa, sobre todo en sus inicios, se explica por la presencia de un grupo relativamente numeroso de autores, intelectuales y docentes, en el seno de la comunidad chilena exilada y por el papel que desempeñó la cultura en la denuncia del régimen militar chileno y la solidaridad con las víctimas. De hecho, fueron integrantes de este grupo, siguiendo la iniciativa del narrador José Leandro Urbina ya de regreso en Chile, los que a fines de los setenta en Ottawa fundaron Cordillera, la primera editorial hispánica en Canadá.
Las temáticas y la forma de la narrativa chilenocanadiense o chilena en Canadá seguían las vicisitudes del trasplante de los narradores, su aculturación, la nostalgia y la comparación con el nuevo hábitat, su gestión de la inserción en medios no hispánicos, los problemas de la identidad social y cultural y el compromiso político. Todos estos elementos, menos quizás un cierto componente experimental, también se encuentran en diversa proporción en los otros autores latinocanadienses.
Canadá es un territorio demográfico cambiante, en permanente proceso de documentación y registro, lo que se ve reflejado en su literatura predominante, anglocanadiense y francocanadiense, y por supuesto en las literaturas minoritarias escritas en los idiomas trasplantados. Sus representantes, con cada nueva oleada que llega, tienden a repetir esa exploración e incorporación inicial del territorio y la resolución, o intento, del problema identitario, en el nuevo hábitat. Por supuesto que la combinación, preponderancia y factura formal de estas versiones cambia con cada nuevo replanteo, e incluso con cada nueva generación, pasando del modernismo humanista, vanguardista, complejo y canónico a la facilidad, pluralidad, inclusividad y soltura postmodernas. Tomada en su conjunto, sin embargo, podemos ver cómo se desarrolla en esa literatura la problemática del género a la vez que la autobiografía, la crónica y el testimonio, cómo esta escritura acoge el cosmopolitismo, el urbanismo McOndiano, así como la adscripción a diversos territorios nacionales y culturales. En el mosaico etnocultural canadiense, los latinoamericanos representan un microcosmos que abarca culturas, razas y estructuras ideológicas y religiosas diversas. Incluso los investigadores sociales y económicos podrían tener problemas para ubicar por completo a América Latina en lo que se denomina el Hemisferio Sur. Esto se ve reflejado, por ejemplo, no solo en la pluralidad de los autores que conforman esta compilación, sino en los mismos escritores en forma individual. Pablo Urbanyi, por ejemplo, es argentino, canadiense y húngaro y, de una manera u otra, su obra se inserta en esos tres espacios. Las indagaciones identitarias y territoriales de Alejandro Saravia aparecen marcadas por una estadía anterior en Chile y su vida y ejercicio de la escritura pluri-idiomática en un medio anglófono y francófono. La narrativa de Juan Guillermo Sánchez transita de Bogotá a Toronto, “lugar de encuentro”, ejerciendo simultáneamente la poesía y el ensayo, explorando la cultura indígena y la megaurbana.
Debido a las limitaciones del acceso a lectores en un medio alófono en que el español es un lenguaje minoritario junto a diversos otros, el público lector se limita principalmente a los escasos interesados latinos, entre ellos algunos miembros de la élite o intelligentsia latina local en cada caso, a estudiantes del idioma español, mediante recomendaciones o lecturas, o supervisiones de tesis sobre autores latinocanadienses según preferencias o elecciones de sus profesores de idioma español o literatura y, por supuesto, a los canadienses aficionados a la cultura hispánica y el idioma español. Esto pone límites al nivel del idioma de los textos latinocanadienses, con la posibilidad de privilegiar obras de más fácil lectura y en estilos y lenguaje que podríamos llamar “tradicionales”. Este panorama está cambiando con la diversificación de la población latina que llega al país, la conexión o reconexión de los autores con instancias literarias y culturales del mundo de habla hispana, resultado de la globalización, pero también por el crecimiento indudable del interés por la literatura en español producida en Canadá, producto en parte de la aparición de autores latinos de segunda generación que escriben y publican en inglés y francés y suelen privilegiar géneros como el testimonio, la autobiografía y el teatro. Además se puede señalar el hecho de la irrupción de la virtualidad y sus características de comunicación a distancia, que crea un público virtual local pero también ubicuo, que libera a los autores de las limitaciones locales y los vincula o revincula con el ámbito de la literatura hispánica per se. Esto va paralelo a la presencia binacional o plurinacional de los autores latinocanadienses. La última novela de Jocy Medina, escrita en Canadá, es clasificada como una de las novelas importante a leer sobre Cuba. La primera novela de Ángel Mota, obra que sondea la realidad mexicana, aparece en México pero él a la vez publica en Canadá, como es el caso de Marta Bátiz, también mexicana, que además difunde la prosa canadiense en México. El último libro de poemas de Julio Torres Recinos se publicó en España, así como un volumen de cuentos de Camila Reimers. Gabriela Etcheverry ha publicado cuentos en un periódico de La Serena, Chile, y, casi simultáneamente, otro de Canadá. Gloria Macher publica en Perú y Canadá, al igual que la autora y artista visual Borka Satler. Alberto Quero publica en revistas de Venezuela y en el Canadá inglés y francés. Mi último libro de poesía aparece en Chile y mi último volumen de cuentos en Canadá. Anabelle Aguilar publica en Costa Rica, Venezuela y España y la crónica de Marcelo Donato, incluida en este volumen, fue publicada originalmente en Francia.
Así vemos cómo la literatura y la prosa latinocanadiense se diversifican, o quizás manifiestan su diversidad originaria. Como decíamos, lo latino encierra muy diversas nacionalidades y filiaciones etnoculturales unidas por la zona de América de procedencia y el idioma español. Pero el nombre mismo, literatura latinocanadiense, está sujeto a discusión, ya que los españoles, los lusoparlantes y francófonos también hablan idiomas latinos e incluso se ha llegado a incluir a Quebec en la América Latina. Esta literatura ha transcendido su origen como grupo de autores exilados y uno que otro inmigrante para abarcar la gama de escritores castellanógrafos activos y en diferentes etapas y versiones de su carrera literaria en todos los centros urbanos importantes de Canadá, al punto que compilar una antología que incluya a todos los autores o a la gran mayoría sería casi como hacer una antología nacional de cualquier género de un país, no necesariamente de habla hispana. A la postre siempre hay que hacer una muestra de lo más representativo o destacado, sin que parezca posible una compilación totalmente abarcadora, además de que ya no hablamos de una literatura en español exclusivamente. Muchos de estos autores publican en inglés y francés, además del español, ya sea que lo escriban directamente y lo autotraduzcan o manden a traducir. Un ejemplo es la novela Retribution de Carmen Rodríguez, que fue un éxito de ventas. Por otro lado, tampoco es extraño que estos autores frecuenten diversos géneros literarios o compartan su creatividad entre varias musas, por ejemplo el cine y la plástica en Jorge Cancino; la música como vocación apasionada en Cristián Rosemary del Pedregal; el teatro y la música en Marcelo Donato y la plástica en el caso de Borka Satler.
Un elemento que ha acompañado a la literatura hispanocanadiense desde sus orígenes exilados ha sido que los autores funcionaban como promotores culturales en las diversas instancias de la difusión de las obras. Había cierto apoyo institucional, ya que Canadá alentaba de alguna manera las manifestaciones culturales de los sectores así llamados étnicos, pero más bien como proyectos de base comunitaria y no como producción de obras artísticas individuales más sofisticadas, aunque en principio cualquier ciudadano canadiense puede postular a becas de creación literaria. Así, muchas veces los autores devenían editores y organizadores de eventos, incluso activistas políticos y comunitarios, ya que hasta hoy y en cierta medida se mantienen la vigencia de los aspectos políticos que originaron el exilio latinoamericano que produjo una gran parte de estos autores y existen condiciones que hacen posible el traspaso de este estado de cosas a la escena local. Por ejemplo, Carlos Angulo Rivas hermana su producción literaria con la militancia social progresista y el periodismo de avanzada y Carmen Rodríguez sigue impulsando la equidad y la igualdad social desde sus inicios como activista cultural en la revista Aquelarre. En general, en el relativamente reciente surgimiento de una industria editorial hispánica, aún confluyen el editor, el promotor cultural y el autor, quien muchas veces sigue arraigado, de manera diversa según los casos, en su comunidad originaria inmigrante o local. Ramón Sepúlveda y Camila Reimers comparten sus esfuerzos entre su producción literaria y el periodismo comunitario en diversos medios, lo que no significa que el aspecto por así decir “académico” esté ausente, ya que diversos autores tienen una fuerte formación académica y/o ejercen la docencia en planteles de estudios superiores, como Marta Bátiz, Julio Torres Recinos y Ángel Mota. .
Algunas instancias en el registro y la promoción de la prosa latinocanadiense son, por ejemplo, mi antología en lengua inglesa Northern Cronopios, que agrupa a prosistas chilenos en Canadá; Latinocanadá, de Hugh Hazelton, autor, traductor y académico cuya tesis de doctorado, que lleva ese título, fue una antología comentada que incluía a varios prosistas latinos y que fue publicada en inglés por una importante editorial canadiense; Retrato de una nube: primera antología del cuento hispanocanadiense, de Luis Molina Lora y Julio Torres Recinos; Guillermo Rose, prosista peruano avecindado en Canadá, estimuló la producción de la prosa literaria en español en Canadá mediante el concurso de cuentos “Nuestra palabra”, que se llevó a cabo durante diez años y que pasó a convertirse en parte del horizonte de expectativas del prosista hispánico activo o en ciernes. La revista Alter Vox, de Ottawa, publicó alguna prosa latinocanadiense, y la revista The Apostles Review de Montreal, financiada en parte por los mismos autores mediante un ingenioso sistema de prorrateo, ha publicado a gran parte de los prosistas hispanos que producen actualmente. En el campo editorial, Antares Publishing House of Spanish Culture, que dirige en Toronto la poeta y académica Margarita Feliciano, ha agregado algunas obras de prosa latinocanadiense contemporánea a su lista de publicaciones. Mapalé, que dirige en Ottawa Silvia Alfaro, ha publicado algunas obras de prosa creativa y testimonial de esta literatura. En Ottawa está también Lugar Común, empresa conjunta del narrador y poeta de origen salvadoreño Julio Torres Recinos y el narrador Luis Molina Lora de origen colombiano. Es la editorial que más seriamente ha emprendido la tarea de publicar prosa de autores latinos en Canadá.
En resumen y para terminar de presentar esta muestra, importa reconocer la variedad microcósmica de esta literatura castellanógrafa en un país alófono, así como su relevancia para el proyecto nacional canadiense (inferido por quien escribe pero no evidente como declaración de principios). Canadá se debate entre su posición como uno de los países capitalistas más ricos y desarrollados y un proyecto socialdemócrata fuertemente arraigado en su tradición política. Una situación como expresión cultural de una minoría etnolingüística con cierta relevancia cultural y en aumento, ha puesto a la literatura hispanocanadiense en una encrucijada de categorías como el género y sus interrelaciones económicas y políticas, la subordinación de las minorías, la racialización del otro, la identidad individual, cultural y social, la descolonización, la apropiación cultural etc., que además de vincular a las minorías etnoculturales con el mundo no occidental, abren oportunidades de promoción y estudio para la academia progresista canadiense y favorecen ciertos tipos de escritura. Por otro lado, esta literatura ha dejado de ser una literatura de exilados para convertirse cada vez más en una literatura castellanógrafa por derecho propio, producida por el segmento hispanófono de Canadá. Los autores tienden a publicar en medios hispánicos en el extranjero y no faltan los casos en que se los reconoce en su respectivo país de origen y se los publica en antologías u otros medios. Así esta literatura, por su carácter multifacético y potencialmente internacional, representa lo global dentro de lo local, un calidoscopio cuyos colores y formas se iluminan según la caída de los rayos de luz, la mirada del observador.


Jorge Etcheverry Arcaya
Mayo de 2017


Wednesday, May 31, 2017

Apocalypses with Amazons

Reviewed by Mariela Griffor

I like very much the tension of existential discharge contained in the pages. I like the feelings of anxiety and brusque, or better said the brutal, mental fracture that comes from some of the short stories in this collection. The shortest of these stories, and the one that bears the title of the book itself, Apocalypses with Amazons, is my favorite. It took me years to understand the work of Etcheverry and I’m not saying this for it being a lesser qualification but rather for its surrealistic complexity. It is representative of the works of the School of Santiago, created in the sixties whose slogan was “Here exists neither poetry nor prose: here exists only The Word.” A linguistic slogan that included later on the cultural class of exile.

Apocalypse of the Amazons is different from other books of magic realism coming from Chilean expat Etcheverry, it is precise and chooses his characters carefully. He portrays the feminine characters as strong, attractive, smart, vulnerable and as intellectuals. His feminine characters never subdue. Many times these women are stronger, wiser.

I’m not surprised that an author like Etcheverry had strong political views that creates an environment where reality is ‘fixed’ into an ulterior development where human values prevail, where human rights are saved and preserved, instead of the despots profiting of a modern society. Like searching for a perfect escape from a sordid reality, Etcheverry tries to ‘fix’ the outcome from the negative impact that a world that excludes so many, caused in the mind and soul of its members. The human spirit prevails in wonderful trips as “a bird that crossed the sky of fire, casting over the world the texts of what is called the operative Magic.”

Despite the criticism and cynicism from the diary of Alberto Magno, the lines of “his” literary Alberto Magno, the lines of his faithful belief in humanity pour out in some of the lines: “And like this as a species of spiritual animal, overfed and misbalanced, impregnated over all existence in the Middle Ages, amplified to the square by technology that ended demonstrating that the ideas, religions and beliefs flowing over the grey world that doesn’t produce only dragons burning the skies, but also other entities, Greta Garbo and I leave the reality flow according our desires …”.

Read this book, it will make you think. You will enjoy the reading. Etcheverry writes in this book about themes that are important, such insertion, acclimatization, dislocation, language decay and the search for the common in us. We share with him his love for the continent. His search, is a continuous search for making people from “the other Americas” more recognizable to the North.

Wednesday, May 10, 2017

proyecto de infierno

El Arte Macabro (inicio)

Como su colega de los últimos días del siglo diecinueve, el Jack The Ripper contemporáneo (así llamado por analogía ya que él nunca reclamó el derecho para ese nombre) también tiene una especialización. La que ejercitaba el Jack The Ripper  tradicional que todos conocemos no parece ser adecuada para este delincuente que pareciera empeñado—llevado o no por el ansia de fama—en imprimir su sello en el mapa enrevesado, irregular y sangriento de nuestros tiempos. Cosa que es por lo demás bastante difícil, basta ver la tele o meterse en el internet. Después de las memorables y relativamente recientes hazañas delictivas llevadas a cabo por Magnotta, y antes; Matamoros en México, el ex-marino Ng; o ese americano joven y bien parecido que fue ejecutado recientemente como autor presunto y en parte probado de más de cien asesinatos y cuyo nombre se me vuelve a escapar de la mente, es difícil si no imposible  lograr fama a través del crimen, cuando aparecen en la pantalla de la computadora o tableta, y casi sin esfuerzo y en unos segundos, las decapitaciones colectivas de los narcos mexicanos, de los islamistas, y las diversas ejecuciones, atentados y mutilaciones que brotan en todos los medios producto de anhelos místicos e espirituales de múltiples actores sociales y culturales--que no voy a nombrar para evitar que le pongan precio a mi cabeza si esto alguna vez se publica--que como decía se dedican a la crucifixión, quema, tortura, decapitación y violación de los infieles allí donde las circunstancias les permiten hacerlo. Pero incluso los casos antes mencionados a manera de ejemplo no son más que pelos de la cola, como no sé si se dice todavía, opacados por la sombra horrendamente magnífica de Dachau, Autzwitz, Sabra & Chatilla, Lonquen (en Chile), Rwanda, los recientes hechos en México, en breve, la larga lista de ocasiones y lugares donde la tortura, muerte por hambre, desmembramiento de las víctimas, en cantidades ingentes, llegando casi al genocidio, que se han realizado--a veces mezclados con matices sexuales--en estas primeras décadas de este siglo nuestro. Y como si fuera poco, la Democracia parece haber traído una tendencia, o un impulso, si queremos calificar la intensidad de este movimiento, a poner al alcance de las muchedumbres de las ciudades grandes, o mejor, de los individuos, ya que las masas no existen sino como agregados de individuos, las sofisticaciones de riqueza (relativa), la cultura, la salud (discutible), la alfabetización, la nutrición (dicen algunos), y en resumen, todas las ventajas nacidas con la Revolución del Humanismo que empezó alrededor del siglo 15.
Y uno de los logros de la democracia, incluso del socialismo, es que, por su acoplamiento con esta otra flor de los tiempos actuales—la megaciudad ultramoderna—, el crimen, incluso el más sofisticado, se ha vuelto accesible  a la gente con algunos medios, una computadora o una tableta y un poquito de imaginación. Y este proceso está aumentando.

Recordemos, para terminar con este preámbulo, que las escasa y románticas pandillas de adolescentes que veíamos en películas como Rebelde sin causa mediados y fines de los 1950, han sido reemplazadas por hordas innumerables cuyas cohortes pueden llegar hasta las decenas de miles, y que en la actualidad cualquier país del así llamado mundo en desarrollo se puede dar el lujo de aplicar las técnicas más sofisticadas de exterminio masivo y de la tortura, que hasta hace más o menos medio siglo estaban restringidas en general a  los países del hemisferio desarrollado, como por ejemplo Alemania. 

proyecto de infierno

Antes del apagón


Ese fue el único de todos los lugares donde descendieron las naves en que se supo a las pocas horas o días que había habido lo que se podría llamar un diálogo, aunque para muchos fue más bien una conversa. Eso en los lugares conocidos—lo que dependió de los comunicados de los portavoces de los gobiernos. En muchos casos de países y territorios no hubo descenso de las naves, por razones que podemos suponer.  Ovaladas, de unos veinte por diez metros se detuvieron a poca distancia del suelo en las primeras horas de la tarde, según los diversos husos horarios, al lado o atrás de carpas o instalaciones provisorias que las autoridades en cuestión y al nivel pertinente habían levantado después de autorizar esa audiencia, o reunión, con un número variable de personas locales especificadas por los extraterrestres. De cómo los alienígenas habían hecho la selección fue un misterio al principio, pero duró poco: el mundo virtual se había convertido en una especie de noósfera y los pensamientos y escritos privados o públicos de casi toda la gente más o menos destacada en cualquier campo estaban ahí, era cosa de buscar. Además, quizás desde cuándo nos estaban estudiando, las memorias de los teléfonos portátiles y tabletas encerraban datos y detalles de un gran segmento de la humanidad., así es que después de las primeras manifestaciones de asombro se aceptó…(Blank Screen) 

Saturday, March 10, 2012

El gato viejo se despereza y se apresta a desenvainar sus uñas para lanzarse en pos de otro gorrión o rata, quizás los últimos

Jorge Etcheverry

En la sempiterna mesa del restaurante o café el viejo que repasa sus anécdotas. Las interlocutoras ya se las saben todas de memoria pero se ríen en los momentos clave—mencionan de paso que ya lo han oído todo una y otra vez. Rebusca en el cajón de sastre o cartera de mujer de la memoria el suceso inédito y se da cuenta de que tienen que pasarle otras cosas para poderlas contar. Como un nido repleto de huevos en cuya entraña tiemblan los nuevos eventos en coro llamando a la acción “ mira hombre, todavía te queda un poco de cuerda en la cañuela, te puedes desplazar sin bastón por esas calles de dios o del diablo, métete en bollos, en líos diversos para después poder contárselo a la gente. Incluso en novelas escritas no hace mucho se describía a los viejos como fulanas y fulanos apenas encaramados en los cincuenta que tú dejaste atrás hace rato. Aprovecha tus genes. Lánzate de nuevo a la vida, a la historia—todavía llena de impredecibles que buscan acomodo. Mira las noticias por la tele. Date una vuelta por el Centro de la Ciudad y vuelve a insertarte—en la medida de tus posibilidades—en el ajo, el teje y maneje. Como un pájaro con alas un poco gastadas y deslucidas trata de levantar el vuelo otra vez, hombre, para que puedas volver por un rato y si todo sale bien a contárselo a las interlocutoras del lado opuesto de la mesa”.

Wednesday, March 7, 2012

Clorodiaxepóxido

Jorge Etcheverry

Leo las noticias
Me duelen las articulaciones
No hay nada nuevo bajo el sol
En las mañanas me desplazo en la ceguera
proveniente del insomnio
eso dijo y más
medio con rabia
brotada de la médula de los huesos
que se vuelven tiza o ceniza
o a lo mejor solo se siente
despertando como efecto secundario
esas terminaciones nerviosas
que gimen a su vez en el cerebro
desde todas las partes
y me escapo de mí volando por la computadora
al otro lado acechan miríadas
masivas a la vez que solitarias
Son las cápsulas de 5 o 10 miligramos
vulgo Librium
las que me dan este respiro
o me hacen dormir
incluso a veces frente a la tele